En casa
Después de la reforma te empeñaste en que nos deshiciéramos
de todos los muebles que defendían esta casa.
Descolgamos de la pared aquellas caricaturas
de todos los muebles que defendían esta casa.
Descolgamos de la pared aquellas caricaturas
que nos hicieron un día paseando por Las Ramblas.
La tuya ya venía indicando lo que se avendría con el tiempo:
La tuya ya venía indicando lo que se avendría con el tiempo:
sostenías un martillo en la mano e ibas arremangada.
La mía, en cambio, parecía como un testimonio
de lo que se ha ausentado en mí:
un cazamariposas, un mineral,
y en la cabeza el pelo liso con un corte de tazón.
No te has preocupado por volverlas a colgar,
tampoco la fotografía de tu padre ni las nuestras de camping.
En noches como esta me pregunto cuánto tiempo más estaré por aquí,
y me fijo, sin querer, en que las paredes blancas me parecen más lejos.
La mía, en cambio, parecía como un testimonio
de lo que se ha ausentado en mí:
un cazamariposas, un mineral,
y en la cabeza el pelo liso con un corte de tazón.
No te has preocupado por volverlas a colgar,
tampoco la fotografía de tu padre ni las nuestras de camping.
En noches como esta me pregunto cuánto tiempo más estaré por aquí,
y me fijo, sin querer, en que las paredes blancas me parecen más lejos.
